Escrito por Raúl Sáez ·
Tu cámara sabe hacer fotos sola. Mide la luz, decide una combinación de parámetros y dispara. Y la mayor parte de las veces acierta.
El problema es otro: el automático no sabe qué quieres contar. No sabe si quieres congelar el agua de una cascada o convertirla en seda. No sabe si el fondo tiene que estar nitido o desenfocado. Solo sabe que la foto tiene que quedar ni oscura ni quemada, y con eso se conforma.
Aprender a disparar en manual no va de complicarse la vida. Va de poder decidir. Y para decidir hay que entender tres cosas: cuánta luz entra, durante cuánto tiempo entra y cómo de sensible es el sensor a esa luz.
Repite conmigo: lo importante en la foto eres tú. Así que venga, al lío.
Entendiendo la luz
Una cámara réflex digital imita a las antiguas cámaras analógicas. La única diferencia real es que ahora, en lugar de película, la imagen se recoge en un sensor electrónico. El funcionamiento es el mismo.
Cuando pulsas el botón del disparador, el obturador se retira —es la pieza que tapa el sensor— y deja pasar la luz que entra a través del objetivo. Cuando esa luz toca el sensor es cuando se captura la imagen.

Por eso es fundamental comprender una serie de conceptos antes de meterse en faena. No en balde se suele decir que la fotografía es luz.
Qué es hacer fotografías en manual
Hacer fotografías en manual implica que eres tú quien toma el control de la cámara por completo. Y con eso ganas dos cosas importantes:
- Sacar mucho más provecho de la cámara que ya tienes, sin gastarte un euro más.
- Poder explotarla para hacer fotos más creativas o con los efectos que tú quieras, no los que decida ella.
Dentro de la fotografía hay tres grandes elementos, y son los tres que vas a controlar:
- El diafragma: cuánta luz entra.
- El obturador: durante cuánto tiempo dejamos que esa luz entre.
- La sensibilidad ISO: la capacidad del sensor de captar esa luz.
Sacar fotografías en manual solo implica eso: que tú controlas esos tres parámetros y que puedes jugar con ellos para obtener resultados distintos. Ni más, ni menos.
No tienes que empezar mañana en manual
Lo normal es pasar primero por los modos semiautomáticos, donde controlas dos de los tres parámetros y la cámara se ocupa del tercero. Los verás más adelante en esta guía. Lo importante ahora es entender qué hace cada pieza.
En los tres capítulos siguientes vamos uno por uno: primero la velocidad, después el diafragma y por último el ISO. Y luego los juntamos.