Antes de mirar modelos concretos, hay una pregunta más importante: qué tipo de fotógrafo eres y qué quieres que la fotografía te aporte. No hay cámaras mejores que otras: hay cámaras según el tipo de persona que las usa.
Lee las diez frases siguientes y marca mentalmente —o en un papel— con cuáles te sientes identificado. Puedes marcar más de una.
- Solo voy a usar la cámara de vez en cuando.
- Solo uso la cámara cuando salgo de cena, voy de fiesta o de vacaciones.
- No sé si me merece la pena comprar una cámara teniendo el móvil.
- Solo uso la cámara para fotografiar a mis hijos, nietos, mascota… y ver las fotos en el ordenador.
- Solo uso la cámara en vacaciones, pero me importa que las fotos salgan bien (sin complicarme).
- Solo uso la cámara en vacaciones, pero quiero que mis fotos transmitan y llamen la atención.
- Quiero aprender fotografía.
- Me gusta hacer fotos, pero las réflex me parecen muy grandes.
- Quiero una cámara profesional.
- Busco una cámara para no tener que sacar siempre mi réflex.
Qué significa cada respuesta
Si te identificas con cualquiera de las cuatro primeras: la fotografía te gusta para guardar recuerdos y compartirlos. No vas a revelar tus fotos ni te interesa aprender técnica. Te recomiendo una cámara compacta.

Si te identificas solo con la 5: no quieres complicarte, pero sí te importa que las fotos salgan bien. Aquí lo importante no es tanto la cámara como aprender los conceptos básicos de composición. Te sirve una compacta, y te recomiendo además la guía Fotografía inteligente: con eso y una cámara sencilla, tus fotos ya despertarán la admiración de tus amigos.
Si te identificas con la 6 y la 7: no solo quieres una foto bonita, quieres aprender a dominar la cámara y todo el proceso. Tu opción ideal es una mirrorless o una réflex APS-C.

Si te identificas con la 6 o la 7, y además la 8: las réflex te dan respeto por el tamaño, o ya tuviste una y no la sacabas de casa por incomoda. Necesitas calidad y comodidad a la vez: una mirrorless o una compacta de gama alta.
Si te identificas con la 9: tienes claro que quieres dedicarte a la fotografía en serio. Si no tienes experiencia previa, empieza con una réflex APS-C; si ya tuviste una y quieres dar el salto, el siguiente paso es una réflex full frame.
Si te identificas con la 10: cada vez hay más fotógrafos que combinan dos cámaras —la réflex para las ocasiones especiales, y otra más pequeña para el día a día—. Si buscas eso, lo que necesitas es una compacta de gama alta para acompañar a tu réflex.
¿Vas a regalar una cámara?
A un niño: mejor una compacta básica y económica —puede romperse o aburrirse de ella, y así descubre si hay un fotógrafo en potencia sin arriesgar mucho—.
A un adolescente: si no sabes qué regalar o es un capricho puntual, una compacta y un libro de fotografía para que investigue por su cuenta. Si ya ha mostrado un interés real por la fotografía, mejor una mirrorless o una réflex APS-C —enseñándole desde el minuto uno a cuidarla—.
A un adulto que quiere aprender: mirrorless o réflex APS-C. A un adulto al que se le ha estropeado la suya: ten cuidado con la marca —los objetivos no son compatibles entre fabricantes—; lo más seguro es preguntarle directamente o, si no puedes, buscar el modelo exacto que tenía. A un adulto que solo hace fotos con el móvil: una compacta básica con wifi y un libro de composición, para que descubra si le gusta ir más allá.