Escrito por Raúl Sáez ·
1. Conócete primero como fotógrafo
Como cada lente tiene un uso, antes de comprar debes averiguar qué tipo de fotos quieres hacer. Mucha gente se dedica a coleccionar un objetivo detrás de otro y al final no los usa, porque todavía no ha descubierto qué tipo de fotografía le llena.
2. Invierte en calidad
El objetivo es, tras el sensor, lo que determina la calidad de la foto. Siempre merecerá más la pena tener dos objetivos buenos que diez malos.
3. Más que un consejo, una recomendación
Compra un 50 mm y haz fotos solo con él durante una temporada. Te obligará a moverte, y aprenderás mucho sobre lo que de verdad necesitas en un objetivo.
4. Cuidado con los objetivos de segunda mano
A no ser que sea una persona de total confianza, mejor no arriesgarse con una lente usada. La óptica podría tener daños que a simple vista no se detectan. Lo ideal sería probarla haciendo algunas fotos y revisándolas con detalle en busca de problemas de enfoque o de nitidez.
5. Compra los teleobjetivos siempre estabilizados
Ojo: siempre y cuando tu cámara no tenga el estabilizador incorporado en el cuerpo.
6. Objetivos analógicos con adaptador
Los objetivos antiguos suelen ser de gran calidad por los cristales de sus lentes, y además son mucho más baratos. Para aprovecharlos solo necesitas comprar un anillo adaptador.
No obstante, no se lo recomiendo a alguien que acabe de empezar: es muy sencillo confundirse, el enfoque automático puede no funcionar y suelen perder algo de nitidez y de luz.