Tras una buena nevada es cuando mas se disfruta de la nieve. El entorno blanco, sin apenas zonas al descubierto y con tan solo la huella en el camino a seguir es algo que personalmente me transporta, me lleva a un mundo perfecto. Quizá sea por lo que se simplifica todo, ese minimalismo que veo a mi alrededor.
Me quede unos metros mas atrás de mis compañeros para incluirles en la escena, después tuve que recuperar para alcanzarles.. la dura vida del fotógrafo de montaña.
Tomada a pulso con degradado neutro de 3 pasos a ISO 100, f8, 1/250 con 17mm de focal.

Será dura la vida del fotógrafo de montaña, pero la imagen es espectacular.
Enhorabuena.