Luz de tonos cálidos y suaves inundan las verticales paredes el Peñagolosa en los primeros momentos del día.
El teleobjetivo, aunque muchos no lo crean, resulta imprescindible en muchas fotografías de paisajes, este es un ejemplo de su posible uso.

Luz de tonos cálidos y suaves inundan las verticales paredes el Peñagolosa en los primeros momentos del día.
El teleobjetivo, aunque muchos no lo crean, resulta imprescindible en muchas fotografías de paisajes, este es un ejemplo de su posible uso.
y después de la noche, se hizo la luz! me gusta el borde de los arboles, como delimitan la luz de la sombra